El sacerdote: su verdad de hombre, su afectividad, su fragilidad
Conmoción en Italia por el comunicado de prensa de la diócesis de Novara, donde el vicario para el clero y la vida consagrada resume en cinco líneas la noticia del suicidio de un sacerdote (05-07-25): «Solo el Señor, quien nos escudriña y conoce a cada uno, sabe comprender los misterios más impenetrables del alma humana». Cuando un hombre —un sacerdote— llega al punto de quitarse la vida, es señal de que algo en su interior se ha roto, no de repente, sino lentamente, inexorablemente, definitivamente, irremediablemente y a veces, quienes viven junto al sacerdote ni siquiera lo notan. La formación sacerdotal actual La formación sacerdotal actual está llena de graves lagunas y algunas visiones del sacerdocio siguen produciendo heridas profundas. Recientemente, incluso el Dicasterio para el Clero ha reconocido el enorme peligro inherente a «una cierta idea de sacerdote» que termina deshumanizando el ministerio, convirtiéndolo en una función inalcanzable, separada de la realidad...