¿Cuáles son las 4 deudas a Dios que "pagamos" en la Misa?
Entre nosotros los católicos existe la tradición de anotar nuestras intenciones en las misas por las necesidades de distintos tipos de personas: vivos, difuntos, familiares, amigos, enemigos, buenos y malos. Desgraciadamente, como muchas otras cosas, ésta sana costumbre se ha ido perdiendo. Así que preguntémonos: ¿Cuál es la conveniencia de seguir anotando en las misas nuestras intenciones por las necesidades propias y ajenas? Según San Leonardo de Porto Mauricio en su hermoso libro “El Tesoro escondido de la Santa Misa”, ofrecer Misas por los vivos y por los difuntos es conveniente, ya que el Sacrificio de Nuestro Señor nos hace capaces de pagar todas las deudas que tenemos con Dios y nos obtiene las gracias que nos hacen falta. Según Santo Tomás, nuestras deudas con Dios son, especialmente, cuatro: Alabar y honrar la infinita majestad de Dios, que es digna de honores y alabanzas infinitas. Darle gracias por los beneficios recibidos. Satisfacer por los innumerables...