Hacia un nuevo modelo de Pastoral Vocacional
CUANTO MÁS GRANDE EL DON, MAYOR LA EXIGENCIA No estamos diciendo que se exija el imposible de tornar a viejas y radicales formas ascéticas de dudoso gusto (ensombrecidas, a veces, por una cierta ambigüedad perfeccionista-moralista de fondo), sino de reconocer que en la actualidad las instituciones religiosas dotadas de poder de atracción vocacional parecen aquellas que subrayan con mayor nitidez el ideal evangélico y su ascendente sobre el corazón humano. Los jóvenes tienen necesidad de esas propuestas potentes, como la del Evangelio y su fuerza inigualable, que conjugan don y exigencia, que dan el máximo y, al mismo tiempo, exigen todo, por las que merece la pena gastar la vida. A la percepción-descubrimiento de que sólo Dios puede dar respuesta al corazón humano, se une el desafío y la propuesta de amar con el corazón de Dios. Amar a Dios con corazón de hombre, y amar al hombre con corazón divino. He aquí lo que atrae vocacionalmente: “Los cristianos no hemos sid...